Historia

La Cofradía

La Cofradía se crea en 1929. En esa época, la juventud oscense, como tantas otras veces, consciente de la conservación de los valores espirituales y materiales, abordaba una empresa que en sus principios no va a ser por la jerarquía de la Diócesis bien comprendida, concretamente por el Sr. Obispo, Fray Mateo Colom i Canals.

Eran jóvenes que estaban involucrados, la mayoría de ellos, en asociaciones culturales y deportivas de la ciudad, basta repasar sus nombres, para darse cuenta  que pertenecen a distintos estamentos sociales y a su vez, son miembros de entidades pías o involucrados en las distintas parroquias. Para su constitución, dejando aparte comentarios en calles y bares, comienzan a reunirse en el Casino Oscense, algo que irrita a Fray Mateo y que critica duramente, pero no se arredran ante esto e incluso llegan a poner un anuncio en la prensa, citando a todos los cofrades de esta “asociación”, pues ante los impedimentos diocesanos, están resueltos a constituirse como Asociación.  A la Junta que van a celebrar, la cual ya es convocada directamente en los locales del Círculo Católico, para ultimar detalles y hacer la entrega de ténicas que confeccionadas en los talleres de Almacenes de San Pedro, son abonadas por cada uno de ellos. Allí serán elegidos:

Hermano Mayor: José Maria Lacasa Coarasa

Secretario:  Francisco Solanes

Tesorero:  Enrique Gil

Vocales: Luis Loste,  Jesús Saso, Leandro Pérez, Antonio Alamañac,

Capellán: Valentín Dieste

Representante de la Vera Cruz Adolfo Muguerza ( Pues nace ya como “Hijuela” )

            Haciendo de la mano del reverendo D. Ramón Abizanda la presentación de Estatutos y Junta al Ilmo. Sr. Obispo además de sus deseos de colaboración en todos los actos religiosos de la Semana Santa. Disposición que agradece el Sr. Obispo. 

Lo que nació como una idea, ha ido fraguando, lo que se pensó como una Asociación, por si acaso se denegaba el permiso, es ya una Cofraía que está en marcha. Se ha elegido el nombre o advocación bajo la que se situaron éstos jóvenes oscenses y adoptado su vestido penitencial: Túnica amarilla con capúz, destacando sobre el pecho, la cruz llana roja de cruzado ( de amplio significado para el “cruzado” que ejerce  la autoridad eclesiástica) sobre la espalda, estola roja de penitente, recordando aquellas que la inquisición colocaba a los condenados, pero también adoptan este distintivo, que es único en las cofradías aragonesas, en memoria de la “dulleta” especie de joroba que marca en el sobrepellíz en la espalda a todos los canónigos aragoneses, como penitencia impuesta por la Iglesia de Roma, por su apoyo a esa gran figura aragonesa que fue el Papa Luna, el gran benefactor de la Catedral de Huesca y a quien todavía hoy se le debe el  reconocimiento merecido.

            Su paso procesional, ninguno mejor que ese Cristo que sobre la barandilla del coro de Santo Domingo permanece en aquellos momentos casi olvidado, sin culto directo, y solamente visible a los fieles que vuelven sus ojos hacia él cuando salen de la iglesia. Pero además, sin ningún gasto, sin cuestación alguna, sin pedir nada a nadie, pues suben cuatro cofrades: Lacasa, Alamañac, Río y Francisco Arnal, que lo sacan de una especie de podio en la que se encuentra y lo preparan y limpian para su salida procesional. Arnal acondicionará una peana, que de algún sitio les dejan que desde luego no es de la Semana Santa, ( posiblemente procedente de la iglesia de San Pedro) pues es de color claro, con perfiles dorados, de otro tipo de procesiones, preparada para una pequeña o sencilla imagen ( posiblemente una de las que procesionaban a los Santos Niños Justo y Pastor), en suma, una peana de muy sencilla construcción, pero que será usada portándola seis cofrades.

Fundamentos de La Cofradia

Indudablemente, la Cofradía surge y se crea ante una situación con la que no están conformes los jóvenes oscenses, pero no es crear algo nuevo por crear, no es el juntarse un grupo de amigos para decir “Á Aquí estamos!” , el proyecto va más allá. Han sido bastantes las reuniones que han celebrado y las posibilidades que han estudiado, es por esto, que tiene las ideas claras y se remontan a un pasado para realizar la fundación.

            Existía en la ciudad una “Cofradía de la Santísima Trinidad, y de San Pedro, San Lorenzo y San Martín”, ¿Qué antecedente  más oscense se podía buscar?. Fue fundada el día 11 de abril de 1559 por los Clérigos de las tres parroquias reunidos en la capilla de San Juan de la iglesia parroquial de San Pedro el Viejo. Contó con Indulgencias y Jubileos para los días de los Santos Patrones de los tres templos concedidas por los Pontífices.

            Salía un año de San Pedro, otro de San Lorenzo, otro de San Martín, en este orden que además se guardaba para Prior el día de Jueves Santo, como procesión de la “Sangre de Cristo”, llevando un gran crucifijo acompañándolo todo el clero con los demás Cofrades, con túnicas vermejas, visitando las iglesias que estaban dentro de los límites de las tres parroquias, y volvían a donde salieron, participando en esta Cofradía muchos clérigos de la Seo y numerosísimos seglares, los cuales ni entraban en capítulo, ni en cargos de dicha Cofradía.

Cada una de las tres parroquias estuvo en posesión de campos, llamados de la Caridad, donde debían coger para el gasto y la limosna que hacían en algunas fechas, quedando estas limosnas en desuso pero sí subsistió el “Voto a Ntra Sra de Cillas” el día de Pascua de Resurrección. Sabemos de ella, que incluso en un día de mayo de 1618 la Cofradía fundó una renta para el sustento de una cama para sacerdotes en el Hospital de Ntra Sra de la Esperanza.

            Tenemos pues los pilares sobre los que se fundamenta la nueva Cofradía: Penitencia, Caridad ( Pan de los Pobres), Procesión del Jueves, Voto a Santa María de Cillas, (el Domingo de Resurrección).

Textos extraídos del libro “El Santísimo Cristo del Perdón y la Semana Santa Oscense” de Bizén D'o Río Martínez